
Se entiende el “desarrollo organizacional” como una transformación de la empresa hacia un estado superior al actual. La implementación de una serie de mejoras que tiendan a un cambio en la cultura de la organización −donde los valores humanos estén presentes− y que permitan alcanzar mayor calidad de vida laboral, productividad y eficacia, comprendiendo que si las personas que hacen a la organización están bien, trabajarán bien.
En el siguiente apartado se encontrará un recorrido por las buenas prácticas en la gestión de personas y equipos de trabajo, de manera que los empleados del tambo se sientan mejor e incrementen su satisfacción laboral.
Al hablar de buenas prácticas, nos referimos a aquellas acciones que sabemos −por experiencia− que han sido beneficiosas para mejorar el desempeño de los colaboradores a partir de su motivación y crecimiento personal/laboral. Con ellas, las empresas lograrán la retención y la atracción de las mejores personas para trabajar y, en consecuencia, mayor productividad para sí mismas.